(2010) Visita Jardín Infantil Castorcitos, al Centro Cultural Kuraf Werken. Aquí me encuentro realizando educación ambiental como parte de mi voluntariado. 

(2014) «Primera Feria de Científicos», obra que creé para aprender sobre eficiencia energética, gestión de residuos, flora y fauna, entre otros. En la imagen, el científico Marcelo Meza, el hombre cero emisión; inspirado en Marcelo Mena, Ingeniero Civil Químico.

Cuando los procesos formativos se toman con rigurosidad, los frutos maduran de forma natural. Tras haber cursado el año pasado el Diplomado de Educación Artística del Presente —dictado por la OEI junto a Pedagogías Invisibles + MINCAP—, he recibido una de esas invitaciones que validan profundamente el camino recorrido: el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (MINCAP), en conjunto con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), me han convocado directamente a participar en el «Laboratorio de experimentación en Mediación Artística ACCIONA-OEI 2026».

No se trató de una convocatoria abierta o una postulación común; fue un llamado directo basado en el desempeño y la visión técnica compartida en los espacios de formación previos. Este Laboratorio nacional está diseñado como un ecosistema de co-creación y experimentación, donde diversas organizaciones y profesionales nos reunimos junto a un equipo de mentoría especializada para estructurar, prototipar y evaluar proyectos de mediación que respondan a las problemáticas reales de nuestras comunidades.

Un trabajo colectivo y con arraigo comunitario

Es fundamental destacar que este desafío no lo asumo a título individual, sino que llevaré a cabo este proceso co-creativo en el Laboratorio junto al cultor Jorge Verdugo Bravo, uniendo toda nuestra experiencia en el arte de las marionetas y el trabajo comunitario como parte de la Compañía de Teatro de Marionetas Newen Kimün, del Centro Cultural Kuraf Werken, organización de voluntariado que tuve el honor de fundar en el año 2003. Y, que tras más de dos décadas de autogestión, persistencia, y gracias a un sostenido trabajo de articulación territorial que he tenido el orgullo de liderar, fue oficialmente reconocido por el Estado en 2023, como Punto de Cultura Comunitaria.

Si bien este hito nace desde nuestra activa participación y validación en el Centro Cultural, se transforma al mismo tiempo en la vitrina perfecta para visibilizar, potenciar y expandir las metodologías, la perspectiva y las herramientas pedagógicas de Conciencia Verde. Es el cruce perfecto entre la gestión cultural comunitaria y la educación ambiental situada.

El desafío: «Voces del Humedal» y el primer paso en la escuela

A través de un trayecto estructurado que combinará jornadas colectivas y mentorías individuales con un riguroso análisis técnico-financiero, iremos puliendo el diseño de nuestra propuesta. El proyecto que he pensado se ancla en un diagnóstico urgente para nuestra región y el país: la brecha entre las exigencias legales de educación ambiental en Chile y la falta de metodologías cívico-artísticas significativas en las aulas.

Con la valiosa retroalimentación y guía de los mentores Julio Chávez Calderon y Gabriel Hoecker Gil, asignados por MINCAP y OEI, la propuesta que propongo se enfocará de manera muy precisa en 5.° Año de Educación Básica, un nivel escolar idóneo donde las bases curriculares de Ciencias Naturales e Historia se cruzan de forma armónica para abordar los ecosistemas y los derechos de la niñez.

Nuestra propuesta pedagógica y artística, titulada en primera instancia «Voces del Humedal: Teatro de títeres por los derechos de la niñez y la naturaleza», busca utilizar el teatro de marionetas como un dispositivo de ecología profunda. Los estudiantes de 10 y 11 años encarnarán los roles de la biodiversidad de nuestro humedal urbano cajón del Río Claro (el coipo, la rana chilena, garza, tagua, etc.), ensayando desde la infancia la defensa activa de su entorno y transformando la ecoansiedad en una experiencia de ciudadanía temprana y justicia ecológica.

Y como la transformación se hace en el territorio, ya dimos el primer gran paso práctico. Nos acercamos a la Escuela Felipe Cubillos, ubicada en la emblemática población Brilla El Sol de Talca, para averiguar su interés en recibir este beneficio. La respuesta de su director, Juan Carlos Hernández, fue breve pero contundente: «Hola Romy, por supuesto que nos interesa». Una puerta abierta que ya empieza a pavimentar el camino hacia las aulas.

Un trayecto de aprendizaje y retribución

El Laboratorio 2026 nos exige rigor. Actualmente nos encontramos en la fase de consolidación del diagnóstico para dar paso formal al diseño final del proyecto; además, el programa contempla visitas de acompañamiento en terreno por parte de la mentoría, asegurando que el prototipo se ejecute con los más altos estándares y responda con pertinencia al contexto escolar asignado.

Participar en este espacio de experimentación nacional no solo robustece las metodologías situadas de Conciencia Verde e impulsa el trabajo de Newen Kimün y Kuraf Werken, sino que nos entrega un marco metodológico blindado para demostrar que el arte-educación es un derecho fundamental indispensable frente a la triple crisis climática actual.

Seguiremos compartiendo cada hito de este diseño metodológico, convencidos de que las historias que se tejen con marionetas en los juncales pueden cambiar la forma en que las nuevas generaciones habitan y protegen el territorio.

¡Gracias por acompañarnos a transformar la educación desde el arte y la sensibilidad!

Creo firmemente que el arte es una herramienta política y pedagógica indispensable para defender la vida y el territorio. Entre metodologías y marionetas, me dedico a diseñar experiencias de educación ambiental y mediación artística situada que empoderen a comunidades y niños(as) para transformar el presente e inspirar el mañana.
Romy Bernal Díaz
Periodista y cultora del teatro de títeres.